World Pulse

join-banner-text

¿Qué es lo que más deseas en tu vida?



¿En esta vida? ¿Qué es? ¿Realmente lo has pensado? ¿Te ha permitido la vida hacerlo? ¿Te lo has permitido? Yo lo hice una vez. Y sentí. Y lo decidí. Y lo declaré. Y lo logré. Y desde entonces lo hago y cuando siento que no lo hago me salgo de mi centro y me toca como hoy regresar a la selva. Porque en ella puedo estar sin ruido. Sin tanto ruido que hace casi imposible escuchar mi corazón. Y puede ser mi debilidad o mi excusa. Pero aquí estoy. Sintiéndome a salvo.





Sintiendo que es este preciso instante lo único que tengo. Sintiendo que mi regalo más hermoso ha sido saber que es lo que más deseo en esta vida. Porque ciertamente ello ¨no me hará rica, ni famosa, ni muchas más cosas…¨pero me regala emociones. Y ellas son claves en mi vida. De ellas me alimento y sobrevivo. Es por ellas que me levanto cada mañana. Por la sonrisa que yo misma esbozo al bajarme de mi hamaca. Por la felicidad que siento al acercarme a mi altar. Por el placer de coger mi libro de Milagros y leerlo, y escribir en mis dos libretas eso fácil y difícil. Por esa alegría que me produce mi taza de café. Y cuando es en compañía la felicidad es doble. Y con instacream y un poco de azúcar también. Porque así es mi vida. Llena de pequeñas cosas. Nada de lo que hay físico pareciera importar. No debería importar. Importarte. Importarnos. Porque lo importante reside es en la belleza de los actos. En esos que hace sonreír a otro. En un día cualquiera regalarle a alguien que lo necesita y porque puedes, un celular. Algo tan elemental hoy en día. O porque simplemente le abrazas y le dices te quiero.





En esta vida he sentido el placer único y verdadero de regalar emociones. De recibir emociones. Y eso me hace ser una mujer rica. Muy rica. Porque llevo grabada en mi memoria esos instantes en los que me han regalado tanto, tantos. Y he recibido a cambio tanto... Emociones…..¿Quién podría pensar que valdrían tanto? ¿Que sin ellas la vida no tendría sentido? ¿Porque seríamos como un desierto árido siempre? Áspero y quizá hermoso ¿pero sin posibilidad de sonreír? Sonreír. Qué importante es la emoción que me lleva a hacerlo. Risas….¿qué haría sin ustedes? ¿A dónde estaría mi vida si no pudiera en este mismo instante reírme aún cuando debería llorar? Pero debo reír. Porque reír me da algo más. Y mis células reviven. Y mi cuerpo todo sonríe. Y mi alma descansa...





Emociones. Eso es lo que más deseo en mi vida. Sin duda. Porque te he visto reír. Porque te he visto llorar. Porque he visto el brillo de tus ojos Rosita, y el tuyo Eri, y el de mi amado hijo con su piano, y el de Io en el manglar y el de Marili en esta nuestra selva. El tuyo Elian sobrepasa mis límites. Eres mi exceso. Porque te daría todo una y otra vez. Para que el dolor en tu ojito cuando recibiste aquel palazo nunca te haya dejado huella en tu corazón. Y las cremitas que te puse con amor te sanaran no solo ésta, sino todas las golpizas que te dieron. O te darán. Emociones. Benditas emociones. Eso somos. Son un halo que llevamos misteriosamente en nuestro corazón y que nos producen salud o nos enferman. He ahí el misterio. ¿Qué es lo qué pensamos? ¿Cómo lo pensamos? Porque yo prefiero pensar con amor. Siempre. Sin dudarlo. Y reconocer que la vida es un misterio. Y que todo está conectado. Y que estamos conectados. Y que un encuentro casual en la vía no lo es. Ni lo fue. Ni lo será. Y que tenemos que ver aquello que no podemos o queremos. Y que es necesario comunicarnos adecuadamente con aquellos que amamos porque quizá no haya otra vez…





Emociones. Cómo las amo. Son ellas las que me hacen sentarme en este aparatatito diminuto y con luces brillantes enfrente de esta selva hermosa y majestuosa a plasmar eso que siente mi corazón. Eso que está inevitablemente muy adentro de mi espíritu y que él pareciera dictarme para que mis dedos se muevan por estas letras que una vez aprendí. Una vez. Cuando fui niña y mis maestras me daban esas herramientas que hoy uso con tanto placer. Con tanto…porque puedo a través de estas letras casi que mecánicamente unirlas para vaciar mi corazón. Vaciarlo todo. Y poder volver a empezar. Una y otra vez. Sin parar. A cada instante. En millones de instantes. Una vez conté los segundos vividos. No lo vuelvo a repetir. ¿Qué sentido tiene? Hacerlo me haría perder otros. Y no quiero. Porque quiero es gastarme mis instantes en nuevas emociones. En nuevas. En otras. En verte sonreír y reír. En acariciarte Nico los pies como siempre para hallar ese placer que nos ha unido desde siempre cuando eras un baby y yo te quitaba tus mediesitas paras que hasta hoy me subas tus pies para que te quite las medias y te sobe los pies...





Quiero gastarme mis instantes en hacer eso que me produce tantas emociones y que le regala a los otros tanto también. Un abrazo con masaje en tu espalda. Una caricia en tu cara. Un apoyo de cualquier forma posible. Energético. Espiritual. Una patada también cuando no has asumido tu maternidad con responsabilidad. Sabiendo que esa hija es tuya. Tuya. Y que la vida te la puso ahí para que aprendieras con ella. Para que crecieras. Para que crecieran juntas. No separadas. Ese es el asunto.



Los regalos que nos da la vida nos lo da para que crezcamos. Siempre. Sin dudarlo. Ni un segundo. Porque es así. O crecemos o le entregamos a otros nuestra responsabilidad de hacer lo supuestamente correcto. Cuando en realidad es para nosotros. Y posponerlo es evitar que seamos esos que la vida desea que seamos. Por alguna razón. Por alguna. Solo lo sabremos cuando hayamos sido capaz de asumir nuestra responsabilidad \"de asumir\" lo que nos toca. Lo que nos corresponde. No antes.





Emociones. Cuánto las amo. Cuánto…porque me lo han dado todo. Me dieron a Sentir. Esa certeza que reconfirmo. Esa…ésta.





¿Qué es lo que más deseas en esta vida?





Yo deseo ser siempre un mejor ser humano. Uno coherente. Ser siempre una mejor hija, hermana, madre, amiga, compañera, esposa. Ser siempre mejor. Siempre una mejor escribiendo. Comunicando mis emociones. Siempre mejor. Eso es lo que deseo. Ser siempre mejor. Y salir mejor que cuando llegué…





Emociones. Esas que siento y sienten. Sientes... Esas…Estas…estas mismas.



      • Latin America and the Caribbean
      Like this story?
      Join World Pulse now to read more inspiring stories and connect with women speaking out across the globe!
      Leave a supportive comment to encourage this author
      Tell your own story
      Explore more stories on topics you care about