No sé si es impotencia
May 28, 2019
story
No sé ni que es lo que siento desde ayer. Pero desasosiego si es. Es una putería de esas que no me deja ni mover. Hoy fui a mi bosque como es habitual a caminar con mi café matutino. Observé a mi alrededor. Sólo cantaban las aves, el viento mecía lentamente la copa de los árboles. Y al mirarlas las nubes pasaban rápido. Me senté a observar el espectáculo que me rodea. Soy privilegiada. Lo sé. Pero también lo escogí. Esta vida. Este bosque. Esta casa. Si. Hace veinte años y como me dijo una vez una estudiante de biología. ¿Hace 20 años? Muy hippie vos....
Y eso que no fumo cannabis. Porque me destrabo. Vivo embriagada de la belleza de este bosque, de este país. De su gente. No de todos. Pero si de la mayoría.
Porque la mayoría somos buenos. La mayoría nos ganamos el sustento con el sudor de nuestra frente. Y muchos, sino la mayoría, el salario mínimo que definen otros que se ganan miles de veces ese mínimo que ellos descaradamente dicen. La mayoría queremos lo mejor para el bien común. Y esa minoría que se monta al poder quieren lo mejor para el individual. Qué ironía. Y nos exigen, y nos ponen cámaras en las calles y nos multan y nos cobran y nos cobran y nos cobran. Y ellos mientras tanto nos roban, nos roban y nos roban.
Y no poquito. Nos mantienen distraídos con chicharrones de multas, cobros, impuestos y nosotros la mayoría, con los retos que esas bellezas nos imponen, nos desvelamos pensando en cómo pagaremos la eps, el predial, y el pan nuestro de cada día, mientras ellos nos roban de frente miles de millones de pesos. A mi como que no me da la cuenta de nada de lo que ellos hacen. Yo quiero cámaras en sus despachos, en sus carros oficiales, en sus reuniones, en todas partes donde nuestros funcionarios que son nuestros empleados, hacen de las suyas mientras nos mantienen ocupados con las que nos inventan. Nos enredan para poder hacer.
¿Hasta cuándo? me preguntaba yo esta mañana, mientras con lágrimas veía este bosque que algún funcionario definió como zona de expansión, y entonces donde yo veo bosque, ellos ven construcciones. Donde yo veo musgo, ellos ven cemento. Donde yo veo aves, ellos ven cables de energía que para colmos de males seguro pronto vendrán de cualquier parte de Canadá. Donde yo veo agua ellos ven es plata para sus bolsillos. Donde yo veo gnomos ellos no ven. Su ceguera es absurda y el silencio nuestro peor. Y sigo insistiendo que hasta que no nos dejemos embaucar en las elecciones y escojamos bien a nuestro presidente, alcalde y gobernador, si es que hay de dónde escoger, nada cambiará. Y sino hay de dónde escoger, pues tengamos el valor de no salir a votar. Y punto. Liberemonos de estos corruptos. Son todos iguales.
Porque ellos nos hacen un lavado de cerebro hablándonos de que así se construye la democracia. Votando. Pero cuando les hablamos entonces asumen su rol de poder y no nos escuchan. Para ellos si no existe la democracia. Porque de escucharla sus arcas personales quedarían sin platica.
En qué desgracia hemos caído. En manos de inescrupulosos que de verdad no son capaces ni de escuchar ni de ver a su gente. Y lo peor fue que nosotros votamos por ellos. Procuro no sentir nada. Ando dedicada al ho´ponopono y a un Curso de Milagros, por no decir que ando leyendo la Biblia para tratar de entenderla. Pero hijueputa!!!!!!!! como me cuesta no sentir asco por ellos...
- Latin America and the Caribbean
