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En todos los sentidos



Y con todos los sentidos. Eso es lo que deseo y espero para todos. Cada día me lo recuerdo.¡Qué afortunada soy por Dios! Gracias. Gracias. Gracias. Porque puedo tener este privilegio de verlo todo. Aún cuando no quiero. Y de escucharlo todo cuando tampoco. Y de olerlo y de tocarlo y de gustarlo. Porque es increíble la forma como estos supuestos cinco sentidos abren mi corazón. Lo abren a la vida. Eso es lo que hacen. Él se mantiene latiendo. Siempre. Hermoso corazón que sin parar, desde que mis padres se amaron y ese gran nadador fue tras esa hermosa bolita y hubo esa explosión de amor en ese encuentro, el milagro de mi vida comenzó. Y mi corazón hizo por primera vez tun tun tun tun. Y nunca para. Y cada vez que se activa uno de mis sentidos, ellos van es directo es a ese rayito de luz que vive ahí adentro y lo hacen brillar y él sonríe.





En todos los sentidos sonríe. Y derrama sobre mí, alegría y amor y felicidad y muchas veces cuando lo que escucha no es bonito, hace que mi alma triste haga que salgan lágrimas que no son más que la misma sal de mi cuerpo que no sabe por dónde salir porque le hacen daño a mi espíritu. Y sale por mis ojos. Y tiene mucho sentido. Porque cuando salen lo único que hacen esas lágrimas es limpiarme. Desde adentro y finalmente limpiar ese sentido hermoso de la vista, para poder ver con más claridad. Y así es. Después de llorar y de uno sonarse mil veces la nariz para también oler mejor, uno ve mejor. Y huele mejor. Y escucha mejor y todo tiene más claridad. Todo. En todos los sentidos.





Porque en todos lo sentidos vivimos embriagados y si lo piensas, son lo que te permiten conectarte con el mundo. Y cuando careces de uno de ellos te nombran distinto. Y obviamente es difícil. He ensayado ser ciega y he ido por las calles de mi ciudad a tientas y admiro profundamente a quienes se mueven en ella con un bastón o con una perro que es su lazarillo. Pero muchas veces he sido más ciega que ellos y ahí es cuando más los he admirado. Porque ellos ven todo mejor que nosotros. Porque desarrollan más todos sus otros sentidos. Y todos les dicen lo que sus ojos no pueden ver. Y lo ven desde su espíritu y ahí la cosa cambia. Y van a muchos lugares con sus almas cuando su cuerpo no puede ni moverse. Y conozco a muchos que pudiendo ni siquiera son capaces de moverse un centímetro. Escuché a esa mujer en silla de ruedas cuando su amiga salía a trotar, “Si tan solo pudiera pararme de esta silla”, y yo la miré compasivamente…mi alma se arrugó y hoy que la recuerdo, obvio, mi espíritu hace lo suyo. Me aprieta fuerte aquí en el pecho e inmediatamente, sale la sal de mi cuerpo a limpiar mis ojos…pero no por ella, sino por ustedes. Por los que pudiendo, se niegan a sentir, a ver, a oír, a oler y gustar otras cosas. Unas nuevas. A escuchar la voz de sus seres amados solo porque lo que tienen para decirles no es lo que quieren. Cuando mi hijo estrenaba su corazón con el amor era evidente que esa hermosa mujer no lo amaba. Cuando se lo dije, pude haberle causado un dolor profundo. Pero ese es el deber de las madres. Hacer que duela primero la verdad… a ver cómo tienen que sufrir esos pedacitos de nosotros de cuenta de quienes no son capaces de ser honestos. Pero dio igual. Él quiso ser sordo y ciego y tun, tenga…ella con su verdad confirmó lo que yo le decía porque lo veía, lo olía, lo escuchaba…Pero no escuchamos…No queremos ver lo que otros pueden ver desde afuera. No. No queremos sentir lo que otros ya pueden tocar desde la distancia. No queremos oír con nuestros oídos lo que nuestro corazón ya escuchó y ya sabe y lo que los otros ya escucharon con su voz interior también. Y tampoco queremos que los olores nos lleven a esos lugares en donde todo nos habla de otras cosas. Muchas veces queremos permanecer en donde queremos. Por apegos. Y debemos es vivir en la impermanencia. Extraña palabra cuando lo que desde otro lado queremos crear es una cultura que permanezca. Permacultura. Esa creemos hacer muchos. Pero debemos vivir individualmente en la impermanencia. Aunque contradictorio, ese es el camino. Uno cortico. Porque esta lleno de sentido.





En todos los sentidos. Así he vivido. En excesos. Extremos. Y solo puedo estar profundamente agradecida. Amo lo que veo ahora. Todo. Es un rebulú. Sin duda. Veo palitos encantados por todas partes. Es la abundancia absoluta. Huelo el bosque y su olor a tierra fresca me es tan maravilloso como el olor a ese mar pacífico que puedo caminar en ese pedacito de cielo que me he construidocon alas fuertes y blancas. Allí no tengo mucho. Lo preciso. Un piso seco que en semejante selva húmeda es una necesidad. Y un techo blanco que con calor o sin él, se mueve al unísono con el viento. Y deja ver en frente, el azul de ese mar inmenso en donde en poco las ballenas vendrán a acompañarnos…y en donde cuando dormí sola por primera vez, solo pude sentirlo todo en todo su exceso. La noche profunda y oscura saca de nosotros todos los miedos y fue hermoso sentirme sin ninguno. Nada ma asustó. Por el contrario me abrazó. Los sonidos me son tan cercanos que ninguno me pareció amenazador. Los olores de las plantas cercanas me embriagaron y pude ver el cielo estrellado más hermoso que jamás haya visto. Porque estaba yo sola, con mi espíritu limpio y sereno. Allí en medio de la nada y de todo. Sola. Y sintiéndome tan acompañada, tanto… que me producía un placer que lo supera todo.





En todos los sentidos y con todos los sentidos he vivido mi vida. Mi corazón me lo dice. Vibro por dentro de sensaciones y emociones. Y mi cuerpo siente todo. Y me alegro de estar viva un día más en este bosque. En este mar. En esta vida. En este cuerpo. En mi. Con quienes he escogido como familia. Como amigos. Porque ellos hacen mi vida más bonita. Indudablemente estoy rodeada de seres luminosos que caminan paralelo a mi vida y tienen sus propias historias, sus propios cuentos, sus propias creencias y vivencias. Y poderlas compartir hace que nuestros corazones se conecten y rían desde el alma.





En todos lo sentidos…con todos los sentidos. Así es como debemos vivir. Para que nuestros corazones se abran y puedan encontrar un mejor camino en este camino de nuestras vidas. En estos momentos de nuestras vidas. En estos instantes únicos e irrepetibles de nuestro tiempo en este cuerpo. Porque somos es espíritu. En todos los sentidos.





      • Latin America and the Caribbean
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